Sillón Relax

Estrés- ritmo de vida actual

Con el ritmo de vida actual, es muy difícil encontrar unos minutos para dedicarlos a nosotros mismos. El estrés y las preocupaciones del día a día son las causas principales de la tensión, el dolor muscular y el agarrotamiento. Es importante que prestemos atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo y las tratemos adecuadamente.

 

Relax-Desconexión

Salir y evadirse de los problemas es un buen punto de partida. Asimismo, relajarnos y darnos un buen masaje es una fantástica terapia para desconectar.

Lamentablemente, no siempre encontramos el momento y hacer una o varias sesiones de masaje  a la semana no está al alcance de todos.

Una buena solución es el Sillón relax.  Gracias a los avances tecnológicos, el sillón relax se ha convertido en una alternativa económica, que además nos permite disfrutar a diario de  ése preciado tiempo de desconexión y dedicación a nosotros mismos.

Podemos encontrar diversos tipos de sillones relax en el mercado:

Sillón de masaje con pouf económico

 

 

El sillón relax con puff permite disfrutar de una relajante masaje en cuerpo y piernas, ayudando a descargar la tensión y mejorando la circulación sanguínea. Puede utilizarse como un sillón convencional cuando no está en uso.

Si por el contrario queremos un sofá relax (de una sola pieza) podemos encontrar modelos que incorporan reposapiés que pueden modificarse en altura y además el asiento puede reclinarse hasta adoptar la posición deseada.

sillón relax reclinable Danubio

 

Los sillones relax, son una atractiva propuesta que gracias a sus motores de vibración, masajes caloríficos e intensidades, permiten al usuario recibir agradables masajes en los momentos que  éste decida.

Idealmente, se aconseja recrear el entorno. Aunque podemos ver la televisión, leer el periódico,… es un momento para el descanso, por lo que una música relajante, unas velas o luz  poco intensa  y un poco de incienso, pueden convertir la velada en una fantástica terapia de recuperación, no sólo física, también mental. Encontrar un momento para recibir un placentero masaje ya no es un imposible. Basta con diez minutos al día de dedicación.

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